Los bosques de coníferas se caracterizan por predominar árboles como pinos y abetos que son altos y se cubren de nieve en invierno. Estos bosques se encuentran en climas fríos y templados del norte de Europa, Asia, América del Norte y sur de Sudamérica. Albergan fauna como osos, lobos y ardillas que pueden soportar bajas temperaturas, y su flora incluye especies como píceas y alerces.