Una cadena trófica transfiere materia y energía de un nivel alimentario a otro, con los productores primarios alimentando a los consumidores secundarios herbívoros y estos a los carnívoros. La energía fluye de un nivel trófico al siguiente, aunque la mayor parte se pierde como calor a través de la respiración. Cuanto más larga es la cadena, menor es la energía disponible para los consumidores finales.