Las carcasas de computadora protegen los componentes internos al servir como armazón y contenedor, usualmente construidas de metal, plástico o aluminio. Existen diferentes tamaños y estilos de carcasas para adaptarse a diversos usos como torres, gabinetes pequeños, servidores y portátiles. Los puertos en la carcasa permiten la conexión de dispositivos externos mediante protocolos como USB, serie y paralelo.