Los canales más importantes del mundo fueron construidos para unir vías marítimas y facilitar el transporte entre regiones. Muchos requirieron enormes cantidades de mano de obra, incluyendo esclavos y prisioneros, y tuvieron altos costos humanos debido a las duras condiciones de trabajo. Algunos de los canales más significativos históricamente son el Canal de Suez, el Gran Canal de China, y el Canal de Panamá.