La canción habla sobre la necesidad de madurar y asumir responsabilidades. El cantante se siente solo y tonto, pero no quiere dejar de sentir. Expresa que el tiempo pasó y no maduró, aunque es difícil de aceptar. Trata de buscarle sentido a su vida pero nada lo satisface. La canción repite el estribillo sobre escuchar la voz de su padre diciéndole que debe madurar y asumir responsabilidades como un adulto, aunque sigue siendo el mismo irresponsable.