PROGRAMA DE FORMACIÓN DE ALUMNOS
                                                                                                           Bachillerato
                                        Sesión 11. 1 BAC                                                          Textos
                                "Participar en la sociedad civil"1                                               1S11TX2



                                                   Contra viento y marea


Entre las situaciones más extremas que se dan en China, se encuentran las limitaciones en los nacimientos
de los niños. Rebasar el máximo permitido de un hijo por familia es un grave delito, perseguido con toda
crueldad. Hace unos días, gracias a los medios de comunicación chinos que comienzan a dar unas
impagables y nunca suficientemente reconocidas señales de independencia, han trascendido las horribles
vivencias de un matrimonio por salvar a su hija de una muerte cruel. Cuando las autoridades chinas
descubrieron que Zhang Chunhong, de 31 años, no solamente había eludido anteriormente el férreo control
estatal con el nacimiento de un segundo hijo, sino que tenía muy avanzado un nuevo embarazo, se
propusieron por todos los medios que su nacimiento no tuviera lugar en ningún caso. Para lograrlo, le
inyectaron a la fuerza una solución salina que debió provocar el aborto, pero la niña nació viva. La doctora
que participó en semejante salvajada ordenó que se dejase a la intemperie a la recién nacida en el balcón,
sobre la nieve, pero una enfermera, a costa de graves riesgos y con la connivencia de alguna de sus
compañeras, eludió la orden, asegurándole a la niña, en la más absoluta clandestinidad, un mínimo de
alimento. Las súplicas de la madre para que le enseñaran a su hija fueron despreciadas, pero un periodista
de la televisión local tuvo la valentía de sacar a la luz pública la situación, lo que supuso la aparición del bebé
al que se le había negado la vida, aunque en condiciones lamentables, debido a la precariedad en la que se
había mantenido. Cuando apareció ante las cámaras de televisión, pesaba solamente un kilo y tenía algunas
lesiones y pese a que el día de su nacimiento había alcanzado los dos kilos y medio. Su padre la enseña
orgulloso y declara: “Sin los periodistas, mi hija habría muerto” (PUP, 3.X.01).




Propuesta de trabajo


Reflexiona sobre las consecuencias que hubiera tenido que las personas del texto no se hubieran arriesgado
y comprometido para actuar de esa manera.




1
    Seleccionado y trabajado por María Feria Romero, Colegio Montespiño, La Coruña, 2006. Fuente: www.interrogantes.net
                                                                                                                           1

Caso viento y marea

  • 1.
    PROGRAMA DE FORMACIÓNDE ALUMNOS Bachillerato Sesión 11. 1 BAC Textos "Participar en la sociedad civil"1 1S11TX2 Contra viento y marea Entre las situaciones más extremas que se dan en China, se encuentran las limitaciones en los nacimientos de los niños. Rebasar el máximo permitido de un hijo por familia es un grave delito, perseguido con toda crueldad. Hace unos días, gracias a los medios de comunicación chinos que comienzan a dar unas impagables y nunca suficientemente reconocidas señales de independencia, han trascendido las horribles vivencias de un matrimonio por salvar a su hija de una muerte cruel. Cuando las autoridades chinas descubrieron que Zhang Chunhong, de 31 años, no solamente había eludido anteriormente el férreo control estatal con el nacimiento de un segundo hijo, sino que tenía muy avanzado un nuevo embarazo, se propusieron por todos los medios que su nacimiento no tuviera lugar en ningún caso. Para lograrlo, le inyectaron a la fuerza una solución salina que debió provocar el aborto, pero la niña nació viva. La doctora que participó en semejante salvajada ordenó que se dejase a la intemperie a la recién nacida en el balcón, sobre la nieve, pero una enfermera, a costa de graves riesgos y con la connivencia de alguna de sus compañeras, eludió la orden, asegurándole a la niña, en la más absoluta clandestinidad, un mínimo de alimento. Las súplicas de la madre para que le enseñaran a su hija fueron despreciadas, pero un periodista de la televisión local tuvo la valentía de sacar a la luz pública la situación, lo que supuso la aparición del bebé al que se le había negado la vida, aunque en condiciones lamentables, debido a la precariedad en la que se había mantenido. Cuando apareció ante las cámaras de televisión, pesaba solamente un kilo y tenía algunas lesiones y pese a que el día de su nacimiento había alcanzado los dos kilos y medio. Su padre la enseña orgulloso y declara: “Sin los periodistas, mi hija habría muerto” (PUP, 3.X.01). Propuesta de trabajo Reflexiona sobre las consecuencias que hubiera tenido que las personas del texto no se hubieran arriesgado y comprometido para actuar de esa manera. 1 Seleccionado y trabajado por María Feria Romero, Colegio Montespiño, La Coruña, 2006. Fuente: www.interrogantes.net 1