El documento describe una situación extrema en China donde una mujer dio a luz a una niña a pesar de las inyecciones forzadas para inducir un aborto por exceder el límite de un hijo por familia. Una enfermera desobedeció las órdenes de dejar a la recién nacida fuera y la alimentó en secreto, salvándole la vida. Un periodista también se arriesgó al sacar la historia a la luz pública.