La energía almacenada en un capacitor puede calcularse mediante la expresión W=0,5*C*V^2. La energía que puede almacenar un capacitor depende del material dieléctrico y aumenta con la tensión aplicada hasta alcanzar la rigidez dieléctrica, luego el capacitor se daña. Los capacitores pueden conectarse en serie o paralelo, lo que afecta su capacidad equivalente total.