El documento describe las cuatro características principales de la Iglesia según el Credo: Una, Santa, Católica y Apostólica. Explica que la Iglesia es Una debido a su origen en Dios y su fundador Jesucristo. Es Santa porque Jesús la santificó y el Espíritu Santo habita en ella. Es Católica porque Jesús la envió a toda la humanidad sin distinción. Es Apostólica porque está edificada sobre los apóstoles y transmite su enseñanza.