Las centrales hidroeléctricas generan energía eléctrica a partir de la energía hidráulica, utilizando las corrientes de ríos y saltos de agua. Existen varios tipos de turbinas y centrales, con ventajas como ser una alternativa a los combustibles fósiles, pero también presentan inconvenientes ambientales. Un ejemplo en España es la central de Grandas de Salime, con 112 MW de potencia instalada y un caudal máximo de 152 m3/s.