El cerebro está compuesto de tres capas: el cerebro reptiliano que regula funciones de supervivencia, el sistema límbico que regula las emociones como el miedo, y la corteza cerebral que crea el pensamiento racional. Cuando sentimos peligro, el sistema límbico, especialmente la amígdala, identifica la amenaza y activa una respuesta fisiológica de "lucha o huida" que incluye aumentos en la presión arterial, glucosa en sangre y tensión muscular. Esta respuesta se intensifica en el caso de fobias,