China ha experimentado un rápido crecimiento económico en las últimas décadas luego de implementar reformas de mercado. Comenzó como un país rural en 1949, pero ahora tiene la segunda economía más grande del mundo y representa alrededor del 25% de la producción manufacturera global. Las reformas económicas iniciadas en la década de 1980, incluida la apertura al comercio internacional y la inversión extranjera, han impulsado su crecimiento anual del PIB a tasas de dos dígitos y la han convertido en una potencia