La escritura se originó hace unos 5,000 años como pictogramas creados por los sumerios en Mesopotamia. Con el tiempo, las representaciones pictóricas se simplificaron y volvieron más abstractas, dando lugar a la escritura cuneiforme. Posteriormente, los fenicios desarrollaron uno de los primeros alfabetos que influenció a los griegos y etruscos. La invención de la imprenta en el siglo XV revolucionó la producción y distribución de conocimiento al permitir la reproducción mecánica de textos.