La ermita del Calvario se encuentra en lo alto de una plaza con ligera pendiente accesible por una escalinata. Dentro de la ermita se encuentra el Cristo del Calvario, una talla de madera de estilo barroco hispánico americano esculpida en La Habana en 1729. El Cristo procesiona en una cruz de plata el día grande de sus fiestas en septiembre y en una cruz de madera durante la Semana Santa.