El ciberbullying es un acoso entre menores a través de internet y dispositivos móviles, que puede tener consecuencias graves como depresión, problemas de comportamiento y disminución de autoestima. Su aumento se debe al acceso descontrolado a redes sociales y a la falta de supervisión de padres y maestros. Para evitarlo, se recomienda no responder al agresor, buscar ayuda y utilizar funciones de bloqueo disponibles en las plataformas.