El documento describe las diferencias entre el acoso tradicional y el ciberacoso, explicando que el ciberacoso es más difícil de escapar, alcanza a más personas de manera anónima. Luego describe varios tipos de ciberacosadores y sus motivaciones, como la venganza, el deseo de poder o la diversión. Finalmente, propone un plan de tres niveles para que las escuelas aborden el problema, incluyendo la creación de equipos, evaluación del problema y políticas claras con apoyo a las víctimas.