El ciberbullying es un acto de acoso intencionado y repetido a través de dispositivos digitales, que puede manifestarse de diversas formas, como acoso, exhibición y suplantación. Tanto víctimas como agresores tienen perfiles específicos, y el impacto del ciberacoso puede llevar a consecuencias graves, incluyendo trastornos psicológicos y riesgo de suicidio. Para combatir este fenómeno, se recomienda establecer medidas de prevención y fomentar la comunicación y el respeto en entornos escolares y familiares.