Hay tres tipos principales de rocas - ígneas, sedimentarias y metamórficas - que se forman en un ciclo que dura millones de años, involucrando procesos como enfriamiento de magma, erosión, presión y temperatura. Los minerales se originan en las diferentes fases del ciclo de rocas. Algunos restos orgánicos pueden fosilizarse al ser atrapados en rocas durante su formación, lo que permite conocer parte de la historia de la Tierra a través del estudio de fósiles.