Este documento discute por qué algunos científicos tratan de demostrar que Dios no existe y defiende la posición cristiana. Argumenta que la ciencia a veces se guía por la necedad y la ignorancia al negar a Dios y que grandes mentes como Sócrates, Pasteur y Einstein reconocieron los límites de la ciencia y la sabiduría de Dios. El propósito de discutir este tema es fortalecer la fe en Dios y estar listos para defender la esperanza cristiana con humildad.