El documento analiza el acceso al conocimiento y uso del audiovisual en Bogotá, destacando el impacto de la tecnología en la democratización de prácticas creativas. Se observa una pérdida del monopolio de productores tradicionales a favor de consumidores activos en la creación y distribución de contenidos, además de la crítica a la disminución de cines de barrio y el aumento de la piratería como única vía de acceso a películas. También se subraya la necesidad de adaptar las leyes de propiedad intelectual para facilitar la producción audiovisual y el acceso a la cultura.