El documento explora la ciudadanía en la antigua Grecia, destacando que solo los varones libres eran considerados ciudadanos con derechos políticos y económicos, mientras que las mujeres, los esclavos y los extranjeros eran excluidos. Se describen las diferencias en el estatus de los ciudadanos en Atenas, donde prevalecía la democracia, y en Esparta, que se centraba en la formación militar. Además, se discuten las obligaciones y privilegios de los ciudadanos y la vida cotidiana en ambas polis.