Las nuevas tecnologías han potenciado la solidaridad en línea, permitiendo la difusión de causas, la denuncia de injusticias y la recaudación de fondos tras desastres como el tsunami en Japón en 2011. Internet facilita que las ONG se comuniquen directamente con el público sin depender de los medios tradicionales, promoviendo así su misión y fomentando la participación social. A pesar de que muchas ONG son conscientes de la importancia de la comunicación digital, su adopción de herramientas tecnológicas sigue siendo lenta, con un uso predominante de boletines electrónicos y Facebook.