Un proyecto de vida proporciona dirección y propósito a la existencia humana al establecer metas y objetivos específicos. Cuando una persona no tiene un proyecto de vida, puede experimentar ansiedad y estrés. Los métodos para desarrollar un proyecto de vida incluyen la autorreflexión, mantener una perspectiva positiva y visualizar ideas a través de preguntas como qué se quiere lograr y quién se quiere ser.