El documento examina el proceso del pensamiento, diferenciando entre el pensamiento automático y el reflexivo, que tiene un propósito de alcanzar conclusiones. Destaca la importancia de la curiosidad y los mecanismos innatos que regulan la interacción con el entorno, así como las fases del pensamiento reflexivo que incluyen sugerencias, observación y verificación. Se concluye que la reflexión implica un análisis estructurado y una referencia tanto al futuro como al pasado en la formación de ideas.