El pensamiento crítico se define como un proceso cognitivo reflexivo y razonable que permite a las personas decidir qué creer o hacer, y se caracteriza por su naturaleza evaluativa y reflexiva en la resolución de problemas. Se reconoce la importancia de este tipo de pensamiento no solo en situaciones cotidianas, sino también en la calidad de vida y la producción humana, siendo esencial para la eficacia en la comunicación y habilidades de solución de problemas. Una enseñanza adecuada del pensamiento crítico se debe llevar a cabo de manera sistemática, integrando sus disposiciones y habilidades fundamentales.