Cocculus indicus es el fruto de la planta Anamirta cocculus que crece en el sur y sureste de Asia. Contiene alcaloides como la picrotoxina que es tóxica y se ha usado tradicionalmente como veneno para peces y como insecticida. Las semillas también se han usado para tratar piojos y sudores nocturnos. La planta contiene fibras que se usaban para hacer cuerdas. La picrotoxina actúa como antídoto contra la morfina al prevenir la parálisis respiratoria.