La historia de la estufa ha evolucionado desde las primeras estufas de piedra en el siglo 17 hasta las modernas estufas de inducción. Las primeras estufas servían para cocinar y calentar pero emitían mucho humo, luego se desarrollaron modelos de hierro y posteriormente estufas eléctricas, de gas y de queroseno. En la actualidad surgen nuevos inventos como las estufas de inducción que son más eficientes y seguras que los modelos anteriores.