El documento habla sobre la madurez, la inmadurez y las personas amargadas. Define la madurez como la habilidad de controlar la ira y resolver discrepancias sin violencia, además de ser humilde y tomar responsabilidad por las decisiones. La inmadurez se caracteriza por falta de responsabilidad y miedo a tomar decisiones. Una persona amargada guarda resentimiento por frustraciones pasadas y puede actuar de forma agresiva o indiferente.