La madurez emocional se refiere al desarrollo de actitudes que superan el "infantilismo" y se aplican tanto a uno mismo como a los demás. La formación de la personalidad madura se ve influenciada por los padres, educadores y el ambiente, y requiere del desarrollo continuo de la inteligencia y la voluntad a lo largo de la vida. Las características de la madurez incluyen la aceptación de críticas para mejorar, controlar los arranques de mal genio, y enfrentar situaciones con serenidad