El Sol planeaba casarse y celebrar una fiesta con los animales. Sin embargo, el erizo advirtió que si el Sol se casaba y tenía más hijos, haría demasiado calor en la Tierra y los animales no tendrían comida. Por este motivo, el erizo convenció al Sol de cancelar su boda. Los otros animales se enojaron con el erizo, pero el Sol lo protegió y le dio púas para defenderse.