Windows XP supone un cambio importante respecto a versiones anteriores de Windows, ya que cambia el núcleo del sistema operativo. Aunque no hay cambios radicales para el usuario, Windows XP es prácticamente un nuevo sistema. También converge las versiones para entornos personales y profesionales, basándose en el núcleo de Windows 2000. Windows XP tiene mayor estabilidad y compatibilidad con hardware que versiones anteriores.