La computación basada en gestos se ha vuelto más popular en los últimos años gracias a dispositivos como la Nintendo Wii, el iPhone y el iPad. Aunque su potencial total aún está varios años de distancia, especialmente en educación, su importancia está creciendo para una nueva generación acostumbrada a interactuar con la información a través de gestos. Varios proyectos de investigación están explorando aplicaciones educativas de la computación basada en gestos en arte, educación y música que podrían transformar la enseñanza y el aprendizaje.