La computación física permite establecer un diálogo entre el mundo físico y el mundo virtual de las computadoras mediante el diseño de objetos y espacios que reaccionan a cambios en el entorno. Esto se logra utilizando microcontroladores, sensores y actuadores para construir dispositivos que interactúan en ambos mundos, controlados por software de desarrollo, representación y control. Algunos proyectos de ejemplo son un semáforo con Arduino o un robot seguidor de caminos.