La comunicación organizacional es esencial para el desarrollo y éxito de las organizaciones, actuando como el vínculo entre la estrategia y los colaboradores. Es crucial que esta comunicación se diseñe e implemente estratégicamente, asignando indicadores de rendimiento para evaluar su efectividad. En un contexto global competitivo, una comunicación clara y coherente apoya la creación de una cultura organizacional que fomente la identificación y el compromiso de los miembros con la organización.