Un concentrador o hub es un dispositivo de red que permite conectar múltiples dispositivos en una topología en estrella, repitiendo los paquetes de datos recibidos en todos sus puertos excepto el que lo recibió, y enviando señales de colisión cuando detecta conflictos. Funciona como base para ampliar redes locales al centralizar el cableado y permite conectar otros concentradores siempre que exista un único camino entre dos dispositivos. Existen tres clases: pasivo, activo e inteligente.