El conflicto social implica la acción de sectores interdependientes cuyos objetivos y necesidades se oponen, originándose por factores como malas prácticas ambientales, debilidad del estado y presión de sectores radicales. Esta situación provoca discrepancias, violencia, corrupción y desplazamientos, afectando la relación entre la sociedad, el estado y empresas. Los conflictos pueden manifestarse en diversas formas, incluyendo desacuerdos laborales, demarcación territorial y maltratos físicos y verbales.