La contabilidad social surge de la responsabilidad social de los entes económicos, requiriendo información sobre aspectos sociales como recursos humanos y medio ambiente. Se fundamenta en teorías como el paradigma funcionalista, interpretativo y radical, y sus ramas principales incluyen la contabilidad medioambiental y la de recursos humanos. Su importancia radica en mejorar condiciones laborales y contribuir al análisis económico.