Este documento resume tres puntos clave: 1) Los ambientes escolares son espacios fundamentales para la formación en ciudadanía. 2) Se proponen ocho nuevos aprendizajes para potenciar la capacidad de los educadores para enseñar ciudadanía. 3) Se argumenta que para formar mejores seres humanos, primero los educadores deben cambiar y desarrollar habilidades democráticas, respetuosas e inclusivas.