La fiesta de Corpus Christi conmemora la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía. Tuvo su origen cuando Santa Juliana de MontCornillon tuvo una visión de que faltaba una fiesta en honor al Santísimo Sacramento. Gracias a sus esfuerzos y a los de otros, el Papa Urbano IV estableció la fiesta en 1264 para celebrarla universalmente el jueves después de la Santísima Trinidad.