La corrosión es el deterioro de materiales debido a reacciones electroquímicas en su entorno, afectando principalmente a metales, pero también a otros materiales como cerámicas y polímeros. Este fenómeno puede causar daños significativos en estructuras y procesos industriales, siendo influenciado por factores como la temperatura, la salinidad y la composición química del agua. Las estrategias de protección contra la corrosión incluyen el diseño adecuado, el uso de recubrimientos protectores y la implementación de protección catódica, ya que la corrosión es casi inevitable pero puede ser controlada.