El cuadro Guernica de Picasso refleja el horror de la Guerra Civil Española y fue creado como protesta contra la barbarie de la guerra después de que aviones alemanes bombardearan la ciudad vasca de Guernica en 1937. A pesar de no incluir detalles específicos, la pintura en blanco y negro transmite intensamente la tragedia a través de sus motivos. La obra se ha convertido en un emblemático testimonio contra los conflictos destructivos.