Este decreto fija el texto refundido, coordinado y sistematizado de la Constitución Política de Chile. Establece las bases de la institucionalidad chilena, incluyendo los principios de que las personas nacen libres e iguales, que la familia es el núcleo fundamental de la sociedad y que el Estado debe promover el bien común. También define a Chile como una república democrática y unitaria, y establece las reglas para el funcionamiento regular y la probidad de los órganos del Estado.