El documento analiza las perspectivas del poder en el siglo XXI. Señala que el poder se está debilitando y descentralizando, con líderes que tienen menos capacidad de imponer su voluntad que en el pasado. Menciona que factores como las nuevas tecnologías, la democracia, las alianzas internacionales y las fuerzas del mercado han limitado el poder de figuras como Putin en Rusia y los líderes populistas en algunos países de América Latina como Venezuela. Concluye que para que la región progrese se requiere mayor invers