Entre 1925 y 1935, surgió un movimiento de escultura conocido como criselefantino que combinaba oro, bronce, marfil y mármol para crear obras artísticas únicas. Este término, que data de la antigua Grecia, se refería a estatuas confeccionadas con marcos de madera y materiales como marfil y pan de oro. La mayoría de estas esculturas no han sobrevivido debido a la degradación de los materiales y la destrucción a lo largo de la historia.