La danza ha formado parte integral de la humanidad desde sus orígenes, como muestran pinturas rupestres de hace más de 10,000 años. A lo largo de la historia, la danza ha evolucionado y reflejado cambios culturales, desde las danzas rituales de la antigua Grecia y Roma hasta el desarrollo del ballet en la corte francesa y las danzas modernas del siglo XX. La danza sigue siendo una expresión vital del espíritu humano que se adapta a los tiempos.