El documento describe cuatro desafíos principales en la elaboración del Plan Nacional para el Buen Vivir: 1) articular la planificación con la nueva constitución ecuatoriana, 2) generar procesos de articulación interinstitucional, 3) incorporar el ordenamiento territorial de manera efectiva, y 4) impulsar un proceso de participación social. Luego detalla los procesos de consulta ciudadana, talleres y diálogos realizados para formular el plan de manera participativa.