El proceso de construcción del Plan Nacional para el Buen Vivir enfrentó cuatro desafíos principales: articular la planificación con la nueva Constitución, reforzar la planificación por objetivos nacionales para el Buen Vivir, generar procesos de articulación interinstitucional e incorporar efectivamente la planificación territorial y la participación social. El Plan se organiza en objetivos orientados a garantizar derechos y cuenta con acciones operativas para el período de gobierno. El proceso de formulación incluyó una planificación participativa sin precedentes a