El documento aborda la reorientación del sistema de salud hacia la atención de pacientes crónicos en un contexto de crisis económica y sostenibilidad, enfatizando la necesidad de cambios organizativos. Se discuten los desafíos y oportunidades para mejorar la eficiencia y efectividad de la atención sanitaria mediante mecanismos de integración y una mayor colaboración multidisciplinaria. Finalmente, se plantea la importancia de priorizar la atención al paciente crónico y redefinir roles dentro del sistema para fomentar un enfoque más humanístico y menos fragmentado.