El voltímetro analógico mide la tensión en un circuito eléctrico mediante una aguja que señala la lectura en una escala graduada, mientras que el voltímetro digital muestra el valor numérico en una pantalla LCD usando un convertidor analógico-digital. Ambos deben conectarse en paralelo al circuito y tienen una alta resistencia interna para minimizar la corriente desviada durante la medición.