Este cuento trata sobre una niña trabajadora que decidió juntar dinero para comprarse unos patines vendiendo helados en la playa durante el verano. Al principio, la venta fue mala porque la gente no llevaba dinero, pero luego mejoró. Trabajó sin descanso por un mes y logró juntar suficiente dinero para comprar no solo los patines sino también protecciones.