Juan y Lanita adoptaron un niño especial que recibió un robot como regalo de cumpleaños. Por la noche, el robot se movía solo y llevó al niño a un mundo extraño donde conoció a Pikachu y Ho-Oh. El niño logró regresar a casa pero sus amigos se convirtieron en zombis. Finalmente, despertó y salió con sus amigos a pedir dulces.